ZALAMEA LA REAL (HUELVA)
15, 16 Y 17 de diciembre de 2023
El Campamento de Navidad de esta ronda lo hemos celebrado en Zalamea la Real, un pueblo precioso situado en la Comarca de la Cuenca Minera de Riotinto.
Celebramos el ya tradicional Taller de Navidad, donde cada sección se encargó de realizar un adorno navideño. Hicimos también varios juegos y actividades, entre ellas destacamos el Gran Juego de Cuidad donde los educandos divididos en grupos tuvieron que ayudar a los pobres desmemoriados Reyes Magos, que con tanto jaleo habían perdido la memoria, realizando una serie de pruebas con la ayuda y la generosidad de los habitantes de Zalamea y nuestro Talent Show Navideño donde esos mismos grupos tuvieron que inventar e interpretar un villancico.
Queremos agradecer desde aquí al pueblo de Zalamea la Real por su generosidad y su cariño a la hora de acogernos durante todo el fin de semana.
Por último os dejamos con la experiencia vivida de este campamento desde el punto de vista de alguien muy especial que nos acompaña en muchas de nuestras actividades y a la que ya queremos y sentimos como parte de nuestro grupo: Yaiza, del grupo La Otawa 639.
“Hemos pensado que si quieres puedes venir al campamento de Navidad”.
Nunca sabes cuándo deja de ser demasiado pronto para pasar de verse algún que otro viernes a convivir con un grupo de personas ajenas durante un fin de semana entero.
Aunque reconozco a varios miembros desde que soy pequeña, pienso que se trataba de eso: son personas reconocidas, pero no conocidas. Personas con las que no me relaciono con normalidad y con las que mucho menos convivo.
No sé qué me pasaba por la cabeza, pero ni siquiera había llegado a casa de otra salida scout repleta de “desconocidos” y no me disgustaba la idea de coger 4 cosas e irme a dormir a cualquier otro sitio aleatorio. Por eso, fue lo primero que les dije a mis padres en cuanto entré por la puerta. “Es que esta niña no se cansa”.
De forma impulsiva, por supuesto que confirmé mi asistencia, pero justo después surgieron las dudas; y es que, por mucha ilusión que me hiciera la oportunidad, que llegase el finde me aterraba: ¿No es demasiado pronto?¿Demasiado violento?¿Merecerá la pena? Metí lo que me faltaba y me fui.
Ahora miro atrás y me doy gracias de haberme dicho sí. Aunque iba sin expectativas, todos hicieron por hacerme sentir una más, y no solo me aceptaban, sino que se alegraban de que estuviera allí, y es algo que agradezco de verdad.
Claro que me llevo el recuerdo de la recepción y el sacrificio del bus pequeño de Javi para no dejarme sola en el grande, o las palabras de Evelin diciéndome lo buena que era y las ganas que tenía de que me quedara, o a Jorge, que decidió incluirme en esa reflexión de los recuerdos porque “ya era como del clan”, o al horror de “cante, cante, cante, cante en Zalamea”, e incluso al castor que me dijo que era su rover favorita (lo siento Carmen) y es que sí castores, claro que iba mareada en el bus, pero claro que seguí jugando con vosotros al pictionary.
Creo que de la experiencia me llevo al Anunciata como grupo, y doy gracias por haber tenido la oportunidad de conoceros. Aprovecho también para darle las gracias a Jorge y al clan en especial, por tratarme con tanto cariño; al consejo que decidió que mi asistencia era buena idea y a los que me rebautizaron como “Yaizzza”, así como al grupo al completo. Gracias por los intentos y acciones para asegurarse de que estuviese integrada y cómoda, aunque mi pañoleta fuese de colores diferentes.
Yaiza, G.S. La Otawa 639



















